Cómo usar y cuidar utensilios de hierro fundido con acabado esmaltado

Cómo usar y cuidar utensilios de hierro fundido con acabado esmaltado

Los utensilios de hierro fundido con acabado esmaltado son conocidos por su durabilidad y versatilidad en la cocina, además de ser una opción de cuidado sencillo. Estos utensilios pueden durar toda la vida si se utilizan y cuidan adecuadamente. En este blog, te explicaremos cómo usarlos y mantenerlos en óptimas condiciones para que puedas disfrutar de su rendimiento durante años.

¿Por qué elegir utensilios de hierro fundido con acabado esmaltado?

Antes de adentrarnos en cómo usar y cuidar estos utensilios, es importante entender por qué son una excelente elección para tu cocina:

Durabilidad: Los utensilios de hierro fundido son extremadamente resistentes y pueden soportar altas temperaturas sin deformarse. El esmalte añade una capa protectora que los hace resistentes a la oxidación y evita la necesidad de llevar a cabo el curado tradicional.

Versatilidad: Puedes usarlos en la estufa, horno, parrilla e incluso en el campamento. Su superficie esmaltada facilita la limpieza y evita la oxidación en caso de que queden expuestos a la humedad.

Distribución uniforme del calor: El hierro fundido retiene y distribuye el calor de manera uniforme, lo que es ideal para cocinar a fuego lento o dorar alimentos a la perfección.

Primer uso de utensilios de hierro fundido con acabado esmaltado

Antes de usar tu nuevo utensilio de hierro fundido esmaltado por primera vez, asegúrate de seguir estos pasos:

Lava el utensilio: Lava el utensilio con agua tibia y jabón suave. Evita utilizar detergentes abrasivos o estropajos de metal, simplemente retira el polvo que pueda haber acumulado durante el transporte y almacenamiento.

Enjuaga y seca: Enjuaga bien el utensilio para eliminar cualquier residuo de jabón y sécalo completamente con un paño limpio.

Aceite ligero: Aplica una capa ligera de aceite vegetal en el interior del utensilio. Esto ayudará a proteger el esmalte y a desarrollar una capa antiadherente natural.

Precalienta el utensilio: Antes de comenzar a cocinar, precalienta tu sartén. Una vez que alcance la temperatura adecuada, agrega el aceite y los alimentos. Esto evitará que los alimentos se peguen y ayudará a sellarlos mejor.

Cocina un poco de grasa: Fría o saltea un poco de grasa (por ejemplo, tocino o aceite) durante unos minutos. También puedes saltear un poco de cebolla, lo que ayudará a desarrollar tu capa antiadherente.

Enfría y limpia: Deja que el utensilio se enfríe lo suficiente para manipularlo antes de lavarlo nuevamente con agua tibia y jabón suave. Sécalo bien y guárdalo en un lugar seco.

Cuidado continuo

Para mantener tu utensilio de hierro fundido con acabado esmaltado en óptimas condiciones, sigue estos consejos:

Evita cambios de temperatura bruscos: No sumerjas el utensilio caliente en agua fría, ya que esto podría dañar el esmalte.

Evita golpes: Manipula y almacena los utensilios con cuidado para evitar golpes que puedan astillar el esmalte.

Limpieza adecuada: Lava el utensilio a mano con agua tibia y jabón suave. No lo sumerjas en agua durante mucho tiempo ni utilices detergentes abrasivos. Aunque puedes usar un lavavajillas ocasionalmente, esto eliminará la capa de curado que estás desarrollando.

Almacenamiento: Guarda los utensilios en un lugar seco para evitar la humedad y evita apilarlos con otros utensilios, ya que esto puede provocar fracturas en el esmalte.

Con estos cuidados, tu utensilio de hierro fundido con acabado esmaltado te servirá fielmente en la cocina durante muchos años. A medida que lo uses, desarrollará una pátina que mejorará su rendimiento y sabor. ¡Disfruta cocinando con tu nuevo compañero en la cocina!


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